Estamos de acuerdo en que para lograr tener una resistencia que nos permita tocar durante horas es cuestión de técnica, pero no podemos olvidar que, por mucha técnica que trabajemos, la musculatura facial y labial debe estar desarrollada para que podamos trabajar cómodamente.
Por ello, en esta sesión de 1 HORA, trabajamos la musculatura especifica de la producción del sonido -incluida la respiración-, para que consigamos ese desarrollo de la resistencia que nos permita tocar hasta el final de la procesión.